Llega septiembre, la mayoría volvemos al trabajo, las grandes ciudades despiertan de repente de sus días de letargo estival y uno debe acostumbrarse de nuevo a sus fatídicos horarios y sobretodo a su toque de diana, el despertador.
En mi caso el despertador es una de esas cosas que más odio, y bendito sea el día en que encuentre uno que me deje contento y el despertar sea plácido y algo menos estresante que ese sonido de bocina enlatada a toda volumen.
Buscando en la red me he topado con este genial invento que estoy decidido a probar y comprarme cuanto antes. El reloj se llama The Peaceful Progression Wake-Up Clock, es decir el pacífico despertador progresivo. Su nombre esconde dos valores a tener en cuenta; progresivo y pacífico. ¡Adjudicado!
El aparato funciona de forma que 30 minutos antes de levantarte empieza a iluminarse de forma gradual emulando un amanecer. Así como se ilumina y se calienta, desprende esencias de aromaterapia progresivamente para después llenar tu habitación de melodías suaves de ambientación natural, dejando de lado el maldito zumbido enlatado.
Su precio es asequible, y más al cambio de $ a €, ya que sólo cuesta 49,95$ disponible en Hammacher Schlemmer.
Sin duda me gusta la idea y pienso probarlo, ¿os animáis a probarlo?